Cargando información del catálogo

17/07/23 Compartir:

200 Años de la abolición de la esclavitud en Chile

A propósito de los 200 años de la abolición de la esclavitud en Chile,  y el libro El barco de Ébano el que analizaremos en este desarrollo. Creemos  importante detenernos un momento en el proceso histórico de esta condición.

 

 

Cabe precisar que en el siglo XVII, los esclavos en Santiago de Chile  tenían la calidad de bienes semovientes, es decir, aquellos bienes que pueden movilizarse por sí solos, los que eran traídos desde Buenos Aires a Santiago, quienes también eran llevados a través del Altiplano a Perú y Bolivia hacia los ciclos mineros y explotación azucarera, entre otros actividades, este ingente mercado reportó en un espacio de pobreza de Chile, por la escasez de oro y otras formas de producción a un nuevo escenario comercial, como lo indica Adela Dubinovsky en su trabajo  (el tráfico de esclavos en Chile en el comercio mundial en el siglo XVlll).

En el caso de Chile, los esclavos se ocuparían para labores de servicio doméstico, como símbolo aristocrático de sus amos y dueños. El alto costo de los esclavos y las dificultades del proceso, generó asociaciones internacionales compuestas por portugueses, holandeses, flamencos lo que conllevo a la utilización de una nomenclatura que especificaría la mercancía humana y las disposiciones que exceptuaban a los vendedores de las mercancías, las expresiones con que se les llamaba va depurando un estereotipo con frases tales como: <<se vende en boca costal de güesos,  o <<no se responde por tachas, defectos, vicios ni enfermedades).

Durante el ejercicio de la Cámara de Diputados de 2016,  se planteó una moción parlamentaria donde se intentaba otorgar reconocimiento legal al pueblo tribal  afrodescendiente chileno, dentro de sus consideraciones se reconocía tácitamente el aporte a nuestra nación incentivando la promoción y  respeto de sus tradiciones y costumbres. En su cuerpo se indica: “Y llegaron con cadenas”, unos a otros, obligados a cruzar el atlántico en galeras, raptados de sus tierras, mudados en esclavos, sometidos por el dominio de adinerados terratenientes del Perú y, aunque se niegue por la historia, también de Chile.

En efecto, estas diásporas, se encuentran presentes desde la conquista, los esclavizados llegaron con Diego de Almagro y Pedro de Valdivia,  se cree que su número habría sido de 150 hombres negros, aunque la cifra exacta se desconoce. Debían cumplir funciones de servidumbre principalmente y otros debían ser soldados. A lo largo de la historia, ellos han sido actores activos en la construcción de nuestras naciones, su aporte sea oculta o negada aportaron a los procesos independentistas de los países latinoamericanos con su presencia. La razón de esta negación e invisibilización en la historia de nuestro país, podría tener su correlato a diferencias raciales o sociales, la desconfianza en la instauración de sus  tradiciones o una rebelión en  asociación con los indígenas. Estas razones son las que asomarían como las principales causas de ello.

El historiador y educador Diego Barros Arana, sostenía respecto a los africanos internados en Chile, que entre los años 1580 y 1640, se incentiva el tráfico, que  provenía de Guinea, el Congo y Angola, esto obedece a la disminución de la mano de obra indígena como también señala Benjamín Vicuña Mackenna,  en su libro “Historia Crítica y Social de la ciudad de Santiago” reconociendo la contribución demográfica de gente de color  en Chile.  Para graficar esto, podemos indicar que el escritor e investigador Jean Paul Zúñiga en su libro “Huellas de una ausencia” Auge y evolución de la población africana en Chile, señala que fue tan grande que causaba temor entre la elite hispano-criolla, la que promovió su inseguridad ante estos antecedentes.

Otro antecedente es la ley de Libertad de Vientres, sería promulgada a través del bando supremo el 11 de octubre de 1811, promovido por Manuel de Salas, estableció que todos los hijos e hijas de esclavos nacidos en Chile, quedaban automáticamente libres al nacer. Mientras que durante los procesos de independencia el general San Martín, quien al parecer quiso engrosar las filas de su ejército, al tiempo que ejercía el principio de sus ideas progresistas determinó necesario incorporar a sus filas esclavos negros los que obtuvieron su manumisión, es decir, el acto solemne en que el amo renunciaba al derecho de acción, señorío y propiedad, para traspasarlo a favor del esclavo. Este acto de San Martín recibió las burlas de gobernador realista en Santiago Marco del Pont, ya que según su estimación ante la supuesta derrota del ejército de San Martín, daría ingentes beneficios con la tropa negra que sería vendida en Lima, según nos relata Barros Arana. Cabe precisar que la medida arbitrada por San Martín, supuso un gran acierto en la conformación de batallones “negros” los que fueron un aporte en las victorias del ejército libertador de los Andes, destacándose el “Batallón de los Pardos”, cuya composición fue mayoritariamente por negros.

En 1823, José Miguel Infante presentó en el Congreso un proyecto de ley que propuso la abolición total de la esclavitud. En ese momento, Chile contaba con un poco más de un centenar de esclavos. La nueva ley, aprobada el 24 de julio de ese mismo año, señalaba que eran libres todos aquellos nacidos desde 1811 en adelante, y sus descendientes; y todos aquellos que pisaran el territorio de la República. Este hito dejaría a Chile como el primer país americano y segundo a nivel mundial que abolía la esclavitud.

En esta conmemoración de los doscientos años de la abolición de la esclavitud en nuestro país, no podemos dejar de mencionar como Programa Bibliometro, el significativo aporte del escritor Eduardo Gattini (1945-2022) con su novela “El barco de Ébano”, esta novela nos lleva al horizonte histórico de la esclavitud en un momento singular independentista/abolicionista, en que la representación de las mujeres esclavizadas adquieren un rol preponderante por su belleza y determinación, elementos relevantes que nos permiten deliberar en torno a los estereotipos hegemónicos, en que la protagonista  el ideal de mujer, silenciosa, obediente, es decir, un ser incompleto. Este pensamiento aun presente hasta el siglo XXI, ha ido cambiando fundamentalmente por La lucha de la mujer en torno a sus derechos..

La historia en su ficción nos transporta desde el Atlántico a Valparaíso, previo a la independencia de Chile mediante tres personajes mujeres, forzadas a esta condición de subyugación, las que mantienen el orgullo de sus orígenes africanos, ellas reciben un trato distinto al resto de los esclavizados ya que ostentan involuntariamente la condición de “mercancía exclusiva” estas tres mujeres se erigen en sujetos históricos y políticos. El autor combina antecedentes factuales que conducen a la protagonista “Dama Tan” como pieza nuclear de esta narrativa, que irá configurando una historia de amor a lo largo de la novela.

Eduardo Gattini desarrolla en su relato la configuración de una voz expresada en gestos de silencios, en gran parte de su desarrollo. En opinión del autor ello es porque “África no tiene voz”  La novela “El barco de Ébano”  nos presenta una cartografía social de la época, y que nos permite debatir en torno a los procesos históricos en el surgimiento de un país independiente de la España colonial como es Chile, y la figura de África en Latinoamérica, al menos en el desvelamiento de una historia oficial invisibilizada y negada, la que comienza a adquirir una dimensión en el reconocimiento de sus significados y aportes. También esta novela, posibilita  la reflexión, ya que en este siglo continúan diversas formas de esclavitud en el mundo.

 


f
...
Chatea con nosotros